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Las oraciones subordinadas desempeñan en la oración compuesta  la misma función sintáctica que algunas palabras o frases en la oración simple.

Siempre se presenta una oración principal o subordinante que se comporta como si fuera una oración simple y una oración subordinada que, a su vez, se comporta como un elemento de la oración simple, dentro de esa principal.

Las oraciones subordinadas se clasifican en tres grupos:

  1. Oraciones subordinadas sustantivas. Se comportan dentro de la oración principal como un sustantivo o un elemento con núcleo sustantivo, por ejemplo: <(Quien canta), su mal espanta.> = (El cantante).
  2. Oraciones subordinadas adjetivas. Se comportan dentro de la principal como un adjetivo, por ejemplo: <El niño (que llora mucho) es mi hermanito.> =  (Llorón).
  3. Oraciones subordinas adverbiales. Se comportan dentro de la oración principal como un adverbio o un elemento con núcleo adverbial, por ejemplo: <Lo encontré (donde dijiste)>. = (Allí).

Las dos primeras tiene un grado mayor de incorporación a la oración principal que la tercera.

 

La oración subordinada sustantiva.

La oración subordinada sustantiva desempeña dentro de la oración principal todas las funciones sintácticas que puede realizar un sustantivo y, desde esa perspectiva sintáctica se clasifica de la siguiente manera:

  1. Oraciones subordinadas sustantivas Sujetivas o de Sujeto.
  2. Oraciones subordinadas sustantivas Objetivas directas o de OD.
  3. Oraciones subordinadas sustantivas de Agente.
  4. Oraciones subordinadas sustantivas Objetivas indirectas o de OI.
  5. Oraciones subordinadas sustantivas Predicativas o de PVO.
  6. Oraciones subordinadas sustantivas Adnominales o de C. Ad.

 

Oraciones subordinadas sustantivas Sujetivas o de Sujeto.

Desempeñan la función de Sujeto de la oración principal:

<Me interesa (que trabajes bien).>

El nexo introductorio de las oraciones sujetivas es QUE,  excepto cuando el verbo está en infinitivo, en cuyo caso no lleva ningún nexo:

<Me interesa (QUE trabajes bien).>         < Me interesa (trabajar bien).>

Las oraciones sujetivas también pueden ir introducidas por los pronombres relativos quien, el que, los que, la que, las que, lo que, que se denominan en este caso, pronombres relativos de generalización, por no designar a alguien en particular:

<(QUIEN estudie mucho) aprobará el examen.>  <(EL QUE se porte mal) será castigado.>

Las oraciones sujetivas se usan:

a)    Con verbos intransitivos como gustar, interesar, convenir, resultar, etc.:

<Me GUSTA (que te portes bien).>

O. sub. Sust. Sujetiva

 

<Les CONVIENE (que se realice ese negocio).>

O. sub. Sust. Sujetiva.

 

b)    Con el verbo copulativo SER  más un predicativo:

< ES posible(que lo encuentres pronto).>

O. sub. Sust. Sujetiva.

<SERÁ necesario(que manifiestes tu opinión).>

O. sub. Sust. Sujetiva.

c)    Con otro tipo de verbos.  En estos casos la oración sujetiva va introducida por el pronombre relativo de generalización QUIEN o EL QUE, LOS QUE, etc.:

<(QUIEN canta) su mal espanta.>

O. sub. Sust. Sujetiva.

<(LA QUE traiga la tarea) obtendrá un punto extra.>

O. sub. Sust. Sujetiva.

Para reconocer las oraciones subordinadas sustantivas sujetivas nos puede ayudar el sustituir la oración sujetiva por un sustantivo o una frase sustantiva.

 

 

 

Oraciones subordinadas sustantivas Objetivas o de Objeto directo.

 

Desempeñan la función de OD del verbo de la oración principal:

<Traje (lo que me pediste).>

El nexo introductorio de las oraciones subordinadas sustantivas de OD es QUE; si el verbo está en infinitivo no llevan nexo alguno.

<Dijo (QUE sabía la verdad)>     <Dijo (saber la verdad).>

La oración subordinada sustantiva de OD puede sustituirse  por el pronombre lo, la, los, las.  Para reconocerla, aparte de esta sustitución, cuando existe una oración subordinada sustantiva de OD, la oración principal puede ser pasada a Voz pasiva y la objetiva directa quedará como su Sujeto pasivo:

<Dijo (que sabía la verdad).>  Sustitución: LO dijo.

<Dijo (que sabía la verdad).>  Voz pasiva: <(Que sabía la verdad) fue dicho por él.

Las oraciones objetivas directas pueden depender de:

a)    Verbos de entendimiento (creer, recordar, suponer,etc.)

<Ella CREE (que tú dices la verdad).>

O. sub. Sust. de OD.

b)    Verbos de lengua (decir, preguntar, informar, etc.)

<El muchacho PREGUNTÓ (lo que deseaba saber).>

,                                                      O.Sub. sust. de OD.

c)    Verbos de percepción sensible (ver, oír, etc.)

<El maestro VIO (que los alumnos salían en orden).>

O. sub. Sust. de OD.

d)    Verbos de voluntad (ordenar, decidir, prohibir, etc.)

<ORDENÓ (que todos se callaran).>

O. sub. Sust. de OD.

El estilo indirecto utiliza oraciones de OD, el estilo directo prefiere la yuxtaposición.

Estilo indirecto: El niño dijo que se portaría bien.

Estilo directo: El niño dijo: me portaré bien.

 

Oraciones subordinadas sustantivas de Agente.

 

Desempeñan la función de Agente (Ag.) dentro de la estructura de la oración principal:

<El lugar fue cambiado (por los que soñaban con algo mejor).>

La oración principal necesariamente estará en Voz Pasiva. Si se pasa a  Voz Activa, la oración subordinada sustantiva de Ag. funcionará como subordinada sustantiva de Sujeto:

<(Los que soñaban con algo mejor) cambiaron el lugar.>

La oración subordinada sustantiva de Ag. siempre va introducida por la preposición POR (en algunos casos por DE), al igual que el Ag. en la oración simple:

<El terreno fue adquirido (POR los que pagaron al contado).>

O. Sub. Sust. de Ag.

 

Oraciones subordinadas sustantivas objetivas indirectas.

 

Desempeñan la función de OI de la oración principal.

<Traje dulces (para los que se porten bien).>

La oración subordinada sustantiva de OI puede ir introducida por los nexos QUIEN, EL QUE, LA QUE, etc. A lo que acompañan siempre las preposiciones a o para:

<Daré un premio (a QUIEN se porte bien).>

O. sub. Sust. de OI.

<Traje un regalo (para LOS QUE más estudiaron).>

O. sub. Sust. de OI.

Para reconocer a la oración sustantiva objetiva indirecta, se puede sustituir por el pronombre LE o LES:

<Daré un premio (a quien se porte bien).>   LE daré un premio.

 

Oraciones subordinadas sustantivas predicativas o de PVO.

 

Funcionan como PVO de la oración principal a la que van unida mediante el verbo SER. Su nexo es QUIEN O EL QUE, LA QUE, etc. Si el verbo está en infinitivo no lleva ningún nexo.

<Mi hermano ES (el que necesita el favor).>

O. sub. Sust. de PVO.

<Mi deseo SERÁ (realizar el viaje).>

O. sub. Sust. de PVO.

 

Oraciones subordinadas sustantivas adnominales o de C. Ad.

 

Funcionan como complemento adnominal dentro de la oración principal.

<La seguridad (de que su hijo sabía todo) lo mantenía firme.>

El nexo de estas oraciones es siempre QUE antecedido de una preposición. Si el verbo está en infinitivo sólo aparece la preposición:

<Tengo la certeza (DE QUE triunfaremos).>

<Tengo la certeza (DE triunfar).>

 

 

La oración subordinada adjetiva.

 

El adjetivo es la palabra cuya función consiste en modificar directamente a un sustantivo.

La función de modificador del sustantivo puede también manifestarse por medio de una oración subordinada, misma que se denomina oración subordinada adjetiva.

  1. El hombre trabajador prospera.
  2. El hombre que trabaja prospera.

Todas las oraciones subordinadas adjetiva tiene la función de modificar a un sustantivo llamado ANTECEDENTE (hombre, en el ejemplo 2).

Todas van introducidas por un pronombre o adverbio relativo:

Juan, que llegó ayer, dará conferencias.

1       2      3      4       5            6

Orac. Sub. Adjetiva.

  1. Juan: S del verbo dará.
  2. Que: Pronombre relativo, introductor de la oración subordinada adjetiva y S del verbo llegó (semánticamente repite al sustantivo antecedente Juan).
  3. Llegó: verbo de la oración adjetiva.
  4. Ayer: modificador (adverbio) del verbo de la oración adjetiva.
  5. Dará: verbo de la oración principal.
  6. Conferencias: OD del verbo dará.

 

 

Funciones de los pronombres relativos.

 

  1. Función  semántica: Desde el punto de vista semántico (del significado), reproduce, representa a un sustantivo mencionado anteriormente, llamado ANTECEDENTE. Es un canturreo que da sueño.
  2. Función sintáctica: Desde el punto de vista sintáctico equivale a un sustantivo y desempeña las funciones propias del sustantivo (S, O D, etc.). Es un canturreo que da sueño.
  3. Función sintáctica: Es un nexo subordinante que señala la subordinación o inclusión de una oración subordinada en una principal.

 

 

 

Clases de los pronombres relativos.

 

  1. Que. Es invariable. Puede referirse a personas o cosas. Su antecedente puede ser singular o plural, masculino o femenino.  Puede o no precederle un artículo: Juan, el que vive en la esquina te busca (S de vive). Me gustan las novelas que me prestaste (OD de prestaste).
  2. Quien. Su antecedente es necesariamente un sustantivo que designe personas. Su plural es quienes. Su antecedente puede ser masculino o femenino. Nunca lleva artículo: Eso hacía mi padre a quien siempre recuerdo (OD de recuerdo). Festejaron a los alumnos triunfadores, quienes dieron las gracias (S de dieron).
  3. El cual. Siempre va acompañado de un artículo que señala su género y su número que necesariamente son los mismos del antecedente.  Puede ser masculino o femenino, singular o plural.  Puede referirse a personas o cosas. Cuando el antecedente es toda una oración se utiliza el pronombre neutro lo cual. Llegó mi tío el cual solucionó el problema (S de solucionó). Escribí unas cartas las cuales nunca llegaron a su destino (S de llegaron). Llovió toda la tarde lo cual me impidió salir (S de impidió salir).
  4. Cuyo. Tiene género y número, no concuerda con su antecedente sino con el sustantivo que le sigue.  Señala idea de posesión o pertenencia. Conozco al autor cuyas obras leíste (adjetivo posesivo).  Funciona como un adjetivo posesivo que concuerda con el sustantivo que le sigue, a la vez que representa también a su antecedente: Conozco al autor cuyas obras leíste/ Conozco al autor de quien conoces las obras: Cuyas es adjetivo posesivo de obras y representa también al sustantivo autor.

En todos los casos son marcas de subordinación o inclusión.

 

Los adverbios relativos.

 

Las palabras dónde, cómo, cuánto y cuándo desempeñan la función de adverbios interrogativos.  Ahora bien, en ocasiones tienen un sustantivo antecedente, y en tales casos equivalen a un pronombre relativo, y pueden ser sustituidos por él:

La casa donde vivo es pequeña/ La casa en que vivo es pequeña.

En tales casos se denominan adverbios relativos y no van acentuados.

  1. Me gusta la ciudad donde vivo = Me gusta la ciudad en que vivo.
  2. Es interesante la manera como procedió = Es interesante la manera en que procedió.
  3. Hice todo cuanto me ordenaste = Hice todo lo que me ordenaste.
  4. Eso sucedió en la época cuando todo era más barato = Eso sucedió en la época en que todo era más barato.

 

Es importante señalar la semejanza que existe, por su funcionamiento semántico y sintáctico, entre los adverbios relativos y los pronombres relativos.

 

Oraciones subordinadas adjetivas explicativas y especificativas

Existen dos clases de adjetivos calificativos:

  1. Adjetivos calificativos explicativos. Son los que designan una característica propia, inseparable del sustantivo al que modifican (“duro” diamante, “venenosa” áspid).
  2. Adjetivos calificativos especificativos. Designan características del sustantivo que sirven para determinarlo, para señalar a un ser entre varios de su misma especie (diamante pequeño, casa verde, libro chiquito).

 

Las oraciones subordinadas adjetivas también pueden clasificarse en Explicativas o incidentales y especificativa o determinativas.

 

Oraciones subordinadas adjetivas explicativas o incidentales. Se limitan a explicar una cualidad o circunstancia del antecedente; se separan de él por una leve pausa en la entonación y por una como en la escritura; tiene aproximadamente el valor de un paréntesis.

 

Oraciones subordinadas adjetivas especificativas o determinativas. Señalan la extensión en que debe tomarse el significado del antecedente, lo restringen: se unen estrechamente a él sin pausa en la entonación o coma en la escritura.

 

Ejemplos:

  1. <Pedro, (que es muy inteligente), siempre resuelve los problemas.> La oración no determina ni especifica al sustantivo Pedro, sino que indica una cualidad propia y característica del mismo, por lo tanto es una oración subordinada adjetiva explicativa.
  2. <Las personas (que lleguen tarde) no entrarán al concierto.> La oración especifica al antecedente personas, denotando que no nos referimos a todas las personas en general, sino sólo a las que lleguen tarde, por lo tanto es una oración subordinada adjetiva especificativa.

 

 

 

Oraciones subordinadas adverbiales.

El adverbio es la clase de palabra que tiene como función característica ser modificador del verbo: “Lo hizo cuidadosamente.”

El complemento circunstancial expresa las diversas circunstancias del significado del verbo: “Llegaré esta noche.”

Así como el S, el OD, el OI, etc. pueden estar manifestados por una oración, el adverbio y el C también pueden estar manifestados por oraciones.

  1. Para su tranquilidad económica (C final), ayer (C de tiempo), compró, al contado (frase adverbial modal), una casa.
  2. Para lograr su tranquilidad económica (Oración adverbial final), cuando le aumentaron el sueldo (oración adverbial temporal), compró, pagando de inmediato (Oración adverbial modal), una casa.

 

A las oraciones que, al igual que el adverbio y el C en la oración simple, cumplen la función de modificar o complementar a la oración principal, expresando circunstancia, cantidad o causa, se les llama oraciones subordinadas adverbiales.

 

Clasificación de las oraciones subordinadas adverbiales.

 

  1. Circunstanciales.

1.1.        Locativas.

1.2.        Temporales.

1.3.        Modales.

  1. Cuantitativas.

2.1.        Comparativas.

2.2.        Consecutivas.

  1. Causativas.

3.1.        Causales.

3.2.        Finales.

3.3.        Condicionales.

3.4.        Concesivas.

 

  1. Oraciones subordinadas adverbiales circunstanciales.

Las oraciones adverbiales de carácter circunstancial expresan las relaciones de lugar, modo y tiempo.

a)    <Lo dejé (donde me lo indicaste.)>  Locativa.

b)    <Lo hizo (como le indicaron.)> Modal.

c)    <Lo traerá (cuando lo termine.)> Temporal.

 

1.1. Oraciones subordinadas adverbiales circunstanciales locativas.

 

Las oraciones adverbiales circunstanciales locativas o de lugar sitúan la acción del verbo de la oración principal en un lugar determinado, expresado precisamente por la oración subordinada.  Responden a la pregunta ¿dónde? Siempre van introducidas por el nexo donde: < Te esperamos (donde comienza el arroyo.) >

El nexo donde puede a su vez estar precedido de alguna preposición:

<Llegaremos (hasta donde quieras.)>

<Caminaremos (por donde esté menos peligroso.)>

<Vamos (hacia donde nos indicaron.)>

 

 

1.2. Oraciones subordinadas adverbiales circunstanciales temporales

 

Sitúan la acción principal en un momento o época determinados; responden a la pregunta ¿cuándo?

Lo traerá cuando lo termine.

Pueden ir introducidas por una gran variedad de nexos:

  • Cuando (la conjunción temporal por excelencia)
  • Mientras.
  • En cuanto.
  • En tanto.
  • Siempre que.
  • Apenas.
  • Aún no.
  • No bien.
  • Antes de (que).
  • Ya que.
  • Tan pronto como, etc.

 

  • < (Cuando lo vea) se lo diré. >

 

  • < (En cuanto amaneció) nos marchamos. >

 

  • < (No bien lo dijo) se arrepintió. >

 

  • Trabajó (antes de que terminara la carrera.) >

 

  • < (Después de que se lo entregaron) se arrepintió. >

 

  • < (Tan pronto como lo supo) me lo dijo. >

 

Las oraciones temporales pueden tener como núcleo un verboide (gerundio o participio) y, en este caso no llevan nexo alguno:

< (Diciendo esto), abandonó el lugar. >

< (Dicho esto), se fue. >

 

Las acciones de los verbos principal y subordinado pueden ser:

a)    Simultáneas: < (Mientras dormías), yo estudiaba. >

b)    Sucesivas: < (Cuando terminó), se levantó >/< Llegó (después de que te habías ido)>

También pueden marcar el comienzo de una acción: <(Apenas empezaba a llover), me metí a la casa. >, o reiteración: <(Siempre que lo veo), me pregunta por ti. >

 

 

 

1.3. Oraciones subordinadas adverbiales circunstanciales modales.

 

Explican la manera en que se realiza la acción de la oración principal, responden a la pregunta ¿Cómo? : < Lo hago (como me ordenas.) >

El nexo modal por excelencia en como, aunque se utilizan también conforme y según:

< Lo hizo (conforme le habían explicado.) >

En español es muy frecuente que las oraciones modales se construyan en gerundio:

< Entró (dando de gritos.) > En estos casos no hay nexo subordinante.

Cuando el verbo de la oración principal y el de la subordinada es el mismo, lo más probable es que se omita el de la subordinada:

< Habla (como un maestro.) >  = < Habla (como habla un maestro.)

< Se portó (como un caballero.) >  =  < Se portó (como se porta un caballero.) >

 

 

  1. Oraciones subordinadas adverbiales cuantitativas.

 

Las oraciones adverbiales cuantitativas se dividen en comparativas y consecutivas y van siempre marcadas por una idea de cantidad correlativa que es lo que permite distinguirlas. Se dice que son correlativas porque están unidas de tal manera que los nexos son dobles y el primero queda dentro de la estructura de la oración principal y, el segundo da inicio a la oración subordinada.

 

 

2.1.        Oraciones subordinadas adverbiales cuantitativas comparativas.

 

Expresan la comparación que se establece entre dos términos.

En la biblioteca estudio mejor que en mi casa.

Las oraciones comparativas pueden ser de:

a)    Igualdad. <Tu trabajo es tan interesante (como el mío.)>

b)    Superioridad. <Tu trabajo es más interesante (que el mío.)>

c)    Inferioridad. <Tu trabajo es menos interesante (que el mío.)>

Este tipo de oraciones forma una unidad con la oración principal, un todo en el que una oración se corresponde con otra de tal manera que no se pueden separar.  Por corresponderse una con otra se llaman CORRELATIVAS.

En ellas siempre existe una idea de cantidad identificada por los adverbios tan, más, menos.

En la oración subordinada generalmente no aparece ningún verbo. Esto se debe a que el verbo es el mismo de la oración principal y, por ello, muy rara vez se encuentra repetido:

<Tu trabajo es tan interesante (como (es) el mío.)>

<Ustedes lo hacen mejor (que yo (lo hago).)>

La diferencia con las modales es que en estas últimas no existe una idea de cantidad o intensidad:

<Lo hizo (como le dije.)>.

Oración subordinada adverbial circunstancial modal.

>Lo hizo tan bien (como yo.)>

Oración subordinada adverbial cuantitativa comparativa.

 

 

2.2.        Oraciones subordinadas adverbiales cuantitativas consecutivas.

 

Si se comparan las siguientes oraciones:

  1. <Pedro tenía miedo (así que huyó.)>
  2. <Pedro tenía tanto miedo (que huyó.)>

 

Se puede observar que en la oración 2, la subordinada es consecuencia de la particular intensidad con que se cumple la acción de la oración principal. Existe una idea de cantidad o intensidad que no se cumple en el primer ejemplo (la oración 1 es coordinada ilativa).

 

 

Las oraciones a subordinadas adverbiales cuantitativas consecutivas se construyen siguiendo los esquemas siguientes:

 

  • Tanto (s) …que:  <Comió tantos dulces (que se indigestó.)>
  • Tan … que:  <Era tan inteligente (que sorprendió a todos.)>
  • Tal …que:  <Cayó tal aguacero (que se inundó el pueblo.)>

 

La oración subordinada adverbial cuantitativa consecutiva va siempre introducida por el nexo que.  No se deben confundir con las oraciones comparativas:

 

  • <Juan realizó tan bien su trabajo (que lo premiaron.)>

Oración subordinada adverbial cuantitativa consecutiva.

  • <Juan realizó tan bien su trabajo (como Pedro.)>

Oración subordinada adverbial cuantitativa comparativa.

 

 

En la oración subordinada adverbial cuantitativa consecutiva aparece la forma tan… que, mientras que en la cuantitativa comparativa, aparece tan… como.

Cuando las oraciones comparativas van introducidas por el nexo que,, éste aparece acompañado de los adverbios más (…que) y menos (…que), pero no del adverbio tan.

 

 

  1. Oraciones subordinadas adverbiales causativas.

 

Las oraciones subordinadas adverbiales causativas nos dan idea de la causa por la que se produjo la acción de la oración principal.  De acuerdo con el grado de intensidad con  que esta  causa pueda aparecer,  las oraciones subordinadas adverbiales causativas se dividen en: causales, finales, condicionales y concesivas.

 

3.1.        Oraciones subordinadas adverbiales causativas causales.

 

Este tipo de oraciones expresa la causa, el motivo por el que se realiza la acción de la oración principal.:

< Lo hizo (porque se lo ordenaron).>

En esta oración, la subordinada nos indica la causa determinante y previa que nos indica el porqué de que se realice la acción de la principal.

El nexo más común de las oraciones subordinadas adverbiales causativas  causales es porque, sin embargo se usan también: puesto que, pues que, ya que, dado que, etc.

  • <(Ya que nadie lo ayuda), acudiré yo.>
  • <(Puesto que tú lo dices), lo creo.

 

3.2.        Oraciones subordinadas adverbiales causativas finales.

 

Las oraciones subordinadas adverbiales causativas finales expresan la causa o motivo final de la acción de la oración principal; lo que se procura al realizar la acción de la oración subordinada. A diferencia de las causales, las finales indican la causa posterior:

  1. < Comió (porque tenía hambre.)>.

Oración subordinada adverbial causativa causal.

  1. < Comió (para que se le quitara el hambre>

Oración subordinada adverbial causativa final.

      

Los nexos subordinantes que introducen a las oraciones subordinadas causativas finales son: para que (el más frecuente), a fin de que, con objeto de que, etc.

  • <(Con el objeto de que fuera más sencilla su clase), preparó material audiovisual.

No se deben confundir con las oraciones subordinadas sustantivas de objeto indirecto que también se inician con para:

  1. <Prepararon la fiesta (para quienes habían ganado.)>

Oración subordinada sustantiva de OI.

  1. 2.    < Prepararon la fiesta (para que se celebrara la victoria.)>

Oración subordinada adverbial causativa final.

 

 

3.3.        Oraciones subordinadas adverbiales causativas condicionales.

 

Este tipo de oraciones expresa una condición para que se realice la acción de la oración principal:

  • < (Si terminas pronto tu trabajo), iremos al paseo.>

La oración principal es lo condicionado, y la subordinada expresa la condición.

Estas oraciones pueden ir introducidas por los siguientes nexos subordinantes:

Si (el más frecuente), con tal que, en el caso de que, donde, como, etc.

  • < (Si me sobra dinero), compraré el coche.>
  • < (En el caso de que no recibamos noticias), iré personalmente.>
  • < (Como se lo digas), me enojo.>
  • < (Donde no lo traigas), te castigaré.>

 

 

3.4.        Oraciones subordinadas adverbiales causativas concesivas.

 

Las oraciones subordinadas adverbiales causativas concesivas expresan una objeción o dificultad a pesar de la cual se cumple la acción de la oración principal.

  • < (Aunque llueva), saldremos.>

Existe un paralelismo entre las coordinadas adversativas restrictivas y las subordinadas adverbiales  causativas concesivas.  Sin embargo, en la oración concesiva existe una relación de causa a efecto, no obstante que la causa se niegue. No así en las adversativas restrictirvas donde una ración se opone a otra sin que exista tal relación:

 

  1. (Aunque no te guste el arroz), lo comerás.>

Oración subordinada adverbial causativa concesiva.

  1. < (Comerás el arroz), pero (no te gustará.)>

Oración coordinada adversativa restrictiva.

 

Las oraciones subordinadas adverbiales causativas concesivas pueden ir introducidas por los siguientes nexos: A pesar de que, Aunque (cuando no significa pero),si bien, no obstante, aun, etc.

  • < (Aunque él lo diga), no lo creo.>
  • < (A pesar de que grité), no me oyó.>
  • <  Efectuó su trabajo (no obstante no tener recompensa).>

 

 

 

 

 

 

 

 

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